Psicosfera, la Mente Tenselar

La Consciencia o la inteligencia tiene también su origen en los Campos Sutiles Tenselares, en esa totalidad más amplia, indefinible e indeterminada, pero armónica y ordenada, que trasciende  a la  estructura física del sistema nervioso y a los procesos neuroquímicos del cerebro. Es decir la conciencia no está condicionada únicamente por factores físicos; se sustenta en factores biológicos, es inseparable de la actividad cerebral y depende de la integridad del cerebro, pero hay otras causas más profundas y determinantes;  hay que buscarlas en un territorio más recóndito, sujeto a otras leyes y a un ordenamiento diferente de la realidad material. En este contexto son operantes los campos tenselares y las energías sutiles, determinantes en la aparición de la conciencia como fenómeno vivo.

La consciencia como proceso particular ingresa a los estados más vastos de los campos sutiles universales. Estos campos de energías sutiles se caracterizan por la interconectividad tenselar, existen por derecho propio y trascienden a la mente pero  la incluyen y abarcan. A través de los campos tenselares, los contenidos mentales de cualquier sujeto se integran a la realidad externa como elemento constitutivo y, de modo inverso, los contenidos globales  de la realidad externa se integran a la mente conformando un proceso indivisible, ordenado y total. De esta manera el cerebro biológico es la parte mas densa y responsable de aspectos biopsíquicos de la conciencia que existe limitada dentro de la bóveda craneal, pero el cerebro tenselar trasciende al cráneo y se expande correlacionándolo estructuralmente otros cerebros, cuerpos y cosas Los cuerpos tenselares son el entramado que conforma el tejido de la mente ligada a la materia y conformandose a su vez parte misma de la realidad. Consecuentemente, los aspectos biopsíquicos del funcionamiento mental le atañen a cada individuo y lo caracterizan; mientras que los aspectos tenselares de su mente, más sutiles no pertenecen a nadie en particular, forman parte de una totalidad indivisible e interconectada, integrándose al flujo perenne de los contenidos de Energía-información-conciencia globales de los que participa toda la realidad exterior incluyendo a todas las mentes individuales.

  Estamos considerando, que los campos Tenselares constituyen  el  "espacio virtual" donde se ejecutan procesos exclusivos de interacciones, imprescindible para la aparición, procesamiento, y memorización  de  una imagen mental o pensamiento, y que, además, estos campos de energías sutiles ejercen un efecto sinérgico con los campos biofísicos y los procesos  bioquímicos cerebrales.  El Cerebro conoce del estado de cada célula del organismo, por vía nerviosa y por vía tenselar o sutil. Cada célula del organismo  conoce el estado  del  cerebro y de todo el resto del cuerpo  por  vía  sutil.  El  cerebro  "piensa" a cada célula, cada célula "piensa" al cerebro.  El  organismo  como un todo, es una gran conciencia bio/tenselar retroalimentada; un  sistema  que  evoca  la  unidad  estrecha e indisoluble  Mente-Cuerpo.

  Los  "canales virtuales" de  procesamiento  informático tenselarl,  nada tienen que ver con la neuroanatomía; permiten el desarrollo de formas peculiares  de interacciones cerebrales, cualitativamente diferentes a las que procesamos por vía nerviosa, y acceden a la información holística, sobre la existencia del organismo  como un sistema abierto e interconectado con otros  sistemas, igualmente  pensantes  de  modo que,  entre todos,  configuran  un ordenamiento mental sutil suprabiológico, que algunos autores llaman psicosfera.

   Existen otros niveles de conciencia, además de  la  conciencia  humana,  porque  existen  distintos  tipos de reflejo psíquico. La Mente  tenselar o sutil constituye un nivel de consciencia cualitativamente "superior", no es preconsciente, puesto que refleja   la consciencia humana.   Sin embargo,  el  psiquismo  animal  es  “preconsciente”  y  también forma parte de la  consciencia sutil. De modo que la Psicosfera  refleja todas las manifestaciones de la conciencia humana; de la "preconsciencia" de todas las formas vivas, -caracterizadas o no por  poseer  un  sistema  nervioso- y de cualquier  forma de reflejo equiparable a los procesos psíquicos existentes en la  Naturaleza. En resumen, la Psicosfera no se restringe unicamente a  los contenidos  del  pensamiento del hombre; no constituye una gran mente humana,  pudiera llamársele  Mente Planetaria, ó tal vez Mente Cósmica, para resaltar su trascendencia suprahumana: Es una mente total. La tensergética le llama Mente Tenselar

  La naturaleza al "pensar y ser consciente"  a  través  de  los   seres vivos y del hombre, no restringe los procesos mentales a los límites del  individuo. Las propiedades de los Campos Sutiles tenselares, permiten que la conciencia se expanda y constituya la Psicosfera o mente tenselar que es el "órgano sutil" extracerebral o metacerebral  del "psiquismo" de la naturaleza. Según esta concepción la mente no es un fenómeno focal o local; no solo  trasciende  al  cerebro biológico, al extenderse al cuerpo fídico como órgano substancial,  sino  que  el cerebro tenselar y la conciencia asociada rompe con los límites anatomofísicos y se expande globalmente estructurándos en el entramado que conforma el tejido de la realidad ligada a la mente.  EL cuerpo y cerebro físico, no  está restringida por los límites biológios de un ente vivo y no están sujetos a  las  leyes  de  la  realidad ordinaria, ni por los estrechos márgenes  espacio-temporales  de  su existencia.

 El pensamiento, en los niveles más bajos de su manifestación como fenómeno psico-físico, se relaciona con la mente como fenómeno local, restringida  a cada sujeto o ente específico y determina la exteriorización  individualizada de la conciencia sutil. Es decir  expresa la  multiplicidad  de  las  mentes individuales correspondientes a cada uno de los millones  de seres  humanos y de cada una de las manifestaciones particulares de psiquismo en  la naturaleza. En este plano físico, la desaparición del individuo ocasiona la  desaparición de la mente individual. En cambio, los niveles más elevados de la mente como fenómeno sutil, determinan la globalización de la  conciencia exteriorizada tenselarmente, que conforma lo que llamaríamos Psicosfera o Mente Tenselar , donde se expresa la unicidad  de la mente como fenómeno no localizado ni limitado.

La   naturaleza  oye,  ve,  siente  y  percibe  de  múltiples   maneras;  A  través  de  los  seres  vivos  y del hombre, la naturaleza se ve, se  escucha,   se   siente  y   percibe. La  naturaleza   se  piensa  a sí misma en el hombre. El hombre es naturaleza pensante. Cuando  decimos que somos conscientes de nosotros mismos, estamos reconociendo que la naturaleza tiene consciencia de sí misma en nosotros, porque somos la naturaleza. Además, el hombre, como ser  natural,  piensa  y  conoce a través de la  naturaleza altamente organizada   que  constituye  su cerebro bio/tenselar. Pero hemos estado intentando explicar que los pensamientos humanos no quedan confinados a la bóveda craneana. El  hombre con su actividad plasma sus ideas al transformar  el  entorno  y  esto constituye una forma de exteriorizar el producto  de  su  mente;  pero no es la única: A través de los  Campos Tenselares, toda idea es directa e  inmediatamente exteriorizada al entorno sutil e influye sobre él.

Así las actividades sociohistóricas conjuntas de la humanidad tienen su reflejo en la mente tenselar o psicosfera, de esta manera, la existencia de los  Campos tenselares de Energías Sutiles participan, desde un nivel superior, en la transformación de la naturaleza humana.

Dr. Cristian Salado.

  

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