Niveles de atención y Energía

Para ver se necesita energía y el ver aporta energía, son dos verdades interrelacionadas. La energía que se necesita para ver, no es energía física, no proviene de los alimentos, ni siquiera del oxígeno que respiramos.
Una persona en ayuno prolongado, con agotamiento extremo o en hipoxia, puede llegar a ver accidentalmente, porque esos estados de aparente baja energía ha cambiado su nivel de atención. Por supuesto que un cerebro fresco, bien nutrido y oxigenado está en mejores condiciones para ver voluntariamente.

La fuente de la modalidad de energía a la que me refiero es sutil, y requiere de una apertura de ciertas fuentes internas y una alineación de los nexos que intervinculan esas fuentes internas con otras fuentes no manifestadas u otros centros. Esa alineación deriva una nueva modalidad de energía hacia las fuentes internas y comienza a circular por los cuerpos sutiles activando funciones distintas a las habituales, entre ellas el ver. Es una energía sutil. Pero el Ver es el resultado de un cambio de la atención que aconteciendo provoca la alineación de esas urdimbres que intervinculan las fuentes "internas" y "externas"

Si ocurre una apertura de las fuentes internas acontece secundariamente una alineación de las urdimbres que son el nexo que las conectan a las fuentes internas con las fuentes "espirituales" de energía.

Por el contrario, si ocurre una alineación de las urdimbres, igualmente generará una apertura de las fuentes y en los dos casos el sujeto dispone de una modalidad nueva de energía que le cambia los niveles de atención, de conciencia, y sus capacidades.

Pero en un sentido inverso. Si la persona sabe modificar a voluntad sus niveles de atención y de conciencia conseguirá ciertos niveles de apertura de sus fuentes y de alineación de sus urdimbres y en consecuencia, su sistema energético comienza a nutrirse de modalidades de energía de las que no dispone en la primera atención.

Pasar a la segunda atención implica esa apertura y alineación con el consiguiente incremento de la energía y en un sentido inverso, esa apertura y alineación que genera un incremento de la energía, te obliga a pasar a la segunda atención.

Es un tránsito tan sutil que, a pesar de la energía implicada en el proceso el sujeto puede no apreciar el cambio.

NO se experimenta igual a cuando se hace chikung o se practica pranayama, etc... en que el sujeto nota los cambios de los niveles de energía casi de inmediato, porque las energías implicadas son más materiales más densas y propician el estado biopsicoenergético del sujeto, potenciando a su vez la energía vital, la energía del cuerpo físico, de sus órganos y sistemas y por eso también promueve el tono energético cerebral. Y eso se siente, se puede percibir el cambio en la primera atención. en los niveles de conciencia ordinario, cualquiera puede experimentarlo.

Pero hablamos de otra cosa, nos referimos a otras modalidades mas sutiles de energía que potencian directamente a los cuerpos sutiles desdoblándolos en algo diferente e intervinculándolos a las fuentes espirituales de energía, si quieren llamarle así y potenciando en lo fundamental el estado de la conciencia. esos cambios no se experimentan en la primera atención pues están ocurriendo en un orden distinto al del cuerpo físico, solo pueden experimentarse en la segunda atención. Lo que el cuerpo experimenta, entre otras cosas, es una sensación homogénea, tensa y vibrante que inunda en pleno a sus ser sutil es la energía que caracteriza al desdoblamiento del cuerpo etéreo en Doble etéreo.

Llegado a ese estado, el sujeto comienza a notar como influye sobre las cosas de una manera bien distinta y sin que el cuerpo físico medie en la interacción, su mente o su conciencia se convierte en un motor generador de eventos y cada nivel de conciencia se relaciona a un campo de acción alternativo y pleno de diferentes niveles de operatividad y funcionalidad. La voluntad actúa como una fuerza facilitadora que al intentar algo, propicia las condiciones para la manifestación de la necesidad de lo intentado en la realidad cotidiana. La atención de ensueño y acecho se activo y el sujeto empieza estar en condiciones para ensoñar e intentar acechando. Se despierta la capacidad de condicionar el devenir de los eventos en el trasncurso de su manifestación

Dr. Cristian Salado.

  

Extraído del manual del curso:
"Acecho I. Condicionando el devenir "

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