Indicaciones de la Terapia Tensérgica

La Terapia Tensérgica se practica en la segunda Atención y se ejecuta en los entornos viáticos de las relaciones tenselares que vinculan al Paciente y al Terapeuta con los planos telúricos y espirituales de la maniestación. La Situación Terapéutica determinada por esta interrelación de factores capacita al terapéuta para encausar fuerzas y promover cambios que, en las condiciones habituales de funcionamiento, no son posibles.

A pesar de la trascendencia, el método, tiene sus indicaciones y limitaciones. Si queremos conocer las indicaciones del método debemos primero guiarnos por el grado de eficacia que la Terapia Tensérgica manifiesta ante determinadas condiciones y enfermedades.

 

Puede conocer el Rango de eficacia de la terapia Tensérgica Aquí.

INDICACIONES DE LA TERAPIA TENSÉRGICA :

La Terapia Tensérgica es particularmente eficiente en :

-Patologías agudas, de reciente instalación, en pacientes sin sintomatología previa, ni medicamentado, con daños súbitos en sistemas u órganos previamente sanos.

Se incluye en este caso a pacientes críticos extremos, Asistidos en servicios de cuidados intensivos, cuando se le trata ante de los primeros días del daño.

 

La Terapia Tensérgica es eficiente en:

-Patologías psíquicas, orgánicas y sistémicas agudas (De reciente instalación).

-Traumatismos recientes. 

-Reacciones situacionales agudas.

-Enfermedades funcionales leves o moderadas en general.

-Edemas asociados a traumatismo.

-Somatizaciones.

-Enfermedades psicosomáticas.

-Síndromes psíquicos agudos. (Ejemplo la ansiedad y depresión reciente)

 

La Terapia Tensérgica es relativamente eficiente en:

-Agudización del Síndrome doloroso crónico.

-Enfermedades funcionales severas en general.

-Enfermedades orgánicas crónicas en su fases iniciales.

-Enfermedades dermatológicas.

-Sintomatología asociada a las grandes patologías psiquiátricas como al esquizofrenia, la demencia senil, la PMD, la melancolía involutiva, las psicopatías. etc. (Como la inquietud, la ansiedad )

La Tensergética debe ser considerada ineficiente, o de eficiencia dudosa en :

-Todas las enfermedades crónicas de larga evolución, cualquiera que sea su causa.
-Patologías orgánicas y sistémicas avanzadas y de larga evolución.

-Síndrome doloroso crónico.

-Enfermedades endocrinas.

-Enfermedades degenerativas, o de causa autoinmunes.

-Enfermedades orgánicas o sistémicas crónicas avanzadas.

-Inmunodeficiencias de larga evolución.

-Enfermedades infecciosas resistentes en pacientes con inmunodeficiencias.

-Enfermedades hereditarias y congénitas.

-Enfermedades neurológicas con daño establecido como parálisis, encefalopatías, neuropatías, Párkinson, etc.

-Las psicosis y neurosis profundas de cualquier causa.

-Las grandes patologías psiquiátricas como al esquizofrenia,  demencia senil, PMD, la melancolía involutiva, las psicopatías, etc.

-Secuelas ya establecidas resultantes de traumatismos u otras enfermedades.

-Adicciones ya establecidas.


En estos casos la acción de la Tensergética debe ser considerada como complementaria o paliativa.

La Tensergética en el tratamiento del dolor

Como pueden comprobar, si leen las indicaciones, la terapia tensérgica de modo general parece no ser muy eficiente en el tratamiento del dolor y eso tiene una explicación.

Este tipo de tratamiento es eficiente, por ejemplo para desinflamar los tejidos dañados o regenerarlos si hay deterioro importante o destrucción celular, y paralelamente a estos cambios las molestias y el dolor pueden mejorar o desaparecer secundariamente, por lo que el alivio del dolor sigue siendo un indicador importante para calibrar la eficacia de la terapia a pesar de que el dolor en si mismo no es el objetivo, a diferencia de otras terapias como la Acupuntural en que se le puede atacar directamente intentándose eliminar el dolor a pesar de que el daño perdure.

Hay una primera razón por lo que la terapia tensérgica no debería ser la primera opción en el tratamiento del dolor y se debe a que el dolor es una señal de alarma que el cuerpo le envía a la mente consciente para avisarle que algo sigue estando mal y la terapia tensérgica no bloquea los sistemas de reconocimiento de señales, por lo que es menos eficiente en la eliminación del dolor como síntoma, sino que actúa sobre su causa. No obstante, si la causa del dolor no es importante puede sorprenderte lo rápido que el dolor puede eliminarsea pesar de su extrema intensidad, aplicando la tensergética, pero se trata de situaciones excepcionales y estamos hablando en un sentido general.

Hay una segunda razón por lo que terapia tensérgica no debería ser la primera opción o arma contra el dolor y que descanza en la premisa anteriormente señalada... La terapia tensérgica disminuye los umbrales de reconocimiento incrementando la sensibilidad del paciente por lo que puede ocurrir un fenómeno inverso cuando sensaciones de menor intensidad, , incluyendo las sensaciones del dolor débil, anteriormente ignoradas por la mente consciente del paciente consiguen sobrepasar dichos umbrales y pueden ser ahora identificadas y reconocidas como señales de alarma. En consecuencia, es probable que después de una terapia de una zona afectada aparentemente indolora, el paciente refiera la aparición de una molestia transitoria, después del tratamiento, que antes no la sentía, lo cual es consecuencia de su sensibilidad acrecentada por el mismo tratamiento, que le induce ahora a reconocer cosncientemente esas señales de alerta de su cuerpo por débiles que sean, lo que evita que el paciente ignore la lesión y le obliga a cuidarse mejor mientras el tratamiento continua.

Sin embargo, con otras terapias se pude atacar directamente al dolor como síntoma, algo que solo debe ser intentado por médicos y profesionales de la salud. Por ejemplo, cuando la Acupuntura alivia o elimina el dolor puede hacerlo de inmediato en muchos casos o en una sola sesión de terapia. Quiere este decir que la terapia acupuntural en muchos casos consigue aliviar o eliminar el dolor como síntoma de alarma a pesar de que todavía permanece la lesión que lo origina. Esta situación es un arma de doble filo, pues el paciente al sentirse aliviado, deja de cuidarse y comienza realizar actividades que antes no se atrevía, y corre riesgos de recaer o lesionarse más gravemente.

Estas razones explican por qué, cuando la terapia tensérgica se centra en la desaparición de una lesión y en dependencia de su causa y ubicación, el paciente tratado pudiera tardar un poco más en dejar de sentir el dolor asociado, que permanece sin ser eliminado radicalmente mientras la lesión va remitiendo con el tratamiento. Y ocurre por lo explicado, porque estas terapias no burlan el sistema de reconocimiento de señales del cuerpo, mientras la lesión perdure, durante el proceso de recuperación del paciente.

Lo recomendable es, en caso en que el dolor sea el motivo principal de la consulta y el tensergista compruebe su resistencia al tratamiento, utilizar otra terapia complementaria como la Acupuntura, pero solo en caso de que dicho dolor este siendo debidamente investigado y diagnosticado por los profesionales de la salud, que no se desatiendan las orientaciones médicas y que el acupunturista sea el mismo un profesional y si es posible un médico.

 

Ninguna valoración aquí expuesta puede ser considerada como absoluta. Cada persona es un mundo diferente y cada situación distinta, por lo que cada caso habría que analizarlo en su propia individualidad.


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