"Niveles de Atención como Áreas de Actividad"

Dr. Cristian Salado.

 

"Un guerreo no deja nada al Azar.
De hecho, influye en el resultado de los acontecimientos
mediante la fuerza de su conciencia
y de su intento inflexible..."

C. Castaneda.
"El Segundo Anillo de Poder". 

 

Notas del curso de Visión Aural:
Extraído del material docente del
7º Módulo.

 

Es altamente sugerente el enfoque funcional que los antiguos toltecas daban a cada nivel de atención o de percepción como áreas de actividad:

Para ellos, el mirar y el ver son dos actividades diferentes que no constituyen maniobras pasivas relacionadas únicamente con nuestras interpretación de las cosas a través de los sentidos.

Mirar, convierte al mundo cotidiano en un área operativa y Ver,  convierte al entorno sutil del mundo ordinario, en una segunda área de actividad total.

Mirar, es el modo en que el Yo piensa la realidad tal y como ha sido condicionado para interpretarla. Mirar "..reduce el alcance de lo que se puede percibir... nos hace creer que el molde al cual ajustamos nuestra percepción es todo lo que existe.." (*1) 

El adulto, por hábito, termina mirando la realidad atrapado por los cánones culturales del colectivo al que pertenece, y mira del modo en que lo hace, impelido por el peso de sus costumbres y en consecuencia, percibir, no es una condición innata, es el resultado final de un largo aprendizaje desde la niñez, donde los limites del mirar y del ver no son tan precisos.

El pensar y el mirar están íntimamente relacionados, el mirar depende de los juicios, opiniones o reflexiones propias del modo de pensar. El pensamiento sirve como mediador de la experiencia perceptual, en términos de establecer una mediación o centrar nuestro pensamiento en lo que miramos.

Cuando se mira al mundo, descubrimos su invariable
objetividad.

Cuando le vemos descubrimos que su inalterabilidad es solo aparente y para comprender su objetividad se requiere de un reajuste conceptual.

Cuando vemos, se nos manifiestan diferentes ordenes que coexisten  paralela y sutilmente con el mundo conocido. En ese entorno, cada orden se rige por leyes propias. Para acceder a estas leyes el hombre tiene que aprender a aproximarse  conscientemente a esos niveles u órdenes.

El hombre, habituado a mirar,   reconoce únicamente el universo de las cosas concretas y se orienta en su mundo limitado, el único donde puede y sabe actuar conscientemente. No tiene la energía suficiente para maniobrar libre de las leyes que condicionan los eventos de su estrecha realidad.

El Hombre que Ve, sin saberlo, se adentra en territorios de interacciones tales, que los acontecimientos relacionados con su mera presencia, se desencadenan bajo el peso de otros patrones e impulsos. Puede promover eventos cuyas manifestaciones, en el mundo cotidiano, resultarían paradójicas o incongruente con lo que "conocemos".

EL Ver, es el modo olvidado en que el yo puede llegar a ser consciente de otras realidades y sus modalidades alternativas de interacción.

Para Ver se necesita energía. El acto de Ver consciente, potencia la operatividad tensérgica de la inteligencia y su impacto controlado sobre el entorno por medios no físicos. "El truco está en abandonar el fortín dentro del cual nos resguardamos: la falsa seguridad del sentido común.." (*2)

Como explicamos, en este curso, cuando hablemos del Ver haremos referencia al modo en que percibimos globalmente la existencia de los eventos sutiles, haciendo hincapié en el uso preferencial de nuestra actividad visual como instrumento de percepción sin que medie el consumo de ninguna sustancia u otro procedimiento.
Bajo ningún concepto se permitan interpretar que el acto de Ver, pudiera relacionarse con algún tipo de vivencia alucinatoria propia de los estados alienados de la mente. Hacemos referencia a la percepción consciente de una realidad tan objetiva como la dimensión visible, palpable y concreta del cuerpo físico.
Ser conscientes de la existencia de la matriz sutil de las cosas, no es la consecuencia de una maniobra autosugestiva o ilusoria: significa constatar de modo directo y con pleno discernimiento su existencia real.

Ver, nos da la libertad de percibir la trama esencial de una realidad que va más allá de todo lo imaginable. La libertad de experimentar que podemos movernos en esa infinitud en que habitamos sin saberlo.

Cuando miramos la realidad nos afecta, mediante los estímulos que nos llegan desde ella. Cuando vemos, el acto de percibir afecta a la realidad....
En este curso. Nos hemos adentraremos con coherencia y rigor en este "nuevo y muy antiguo paradigma": La funcionalidad de las cosas y su operatividad puede ser modificable. Pero se necesita acceder a una condición tal, que podamos modular esos patrones funcionales. El control de nuestro nivel de atención y de nuestro estado mental es decisivo.

Desde siempre, los chamanes aprendieron a manipular la realidad voluntariamente, modificando sus estados de percepción y conciencia. Sabían, que los cambios de los niveles de percepción actúan como la llave que les permite acceder a esos reinos y manipular sus leyes.
El universo chamánico, aprovecha este conocimiento y maneja a su favor estas leyes inherentes a la matriz sutil de la realidad, convirtiéndole en un medio controlable y operativo para lograr propósitos y alcanzar fines definidos de antemano.

Acaso se está acercando el día en que el hombre se levante y aprenda a servirse de este potencial, al menos, en su vertiente más humana: Promoviendo salud  y ayudando a las personas a recuperar su vitalidad y energía.

¿Acaso no estamos predestinados como especie al formidable desafío de rebasar nuestros propios límites, revelando todas nuestras facultades humanas?

El hombre es una criatura extraordinaria e inagotable, destinada a manifestarse en todo su esplendor, sencillamente y sin misterios... como el águila que vuela.


Dr. Cristian Salado.

  
Extraído del 7 ºMódulo del curso de Visión Aural
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Copyright
© Cristian Salado.
(*1) (*2)<<C.Castaneda.  El Arte de Ensoñar>>